Hay muchos tipos de fuerza. Esta aquella en la que las
personas se tiran horas y horas en el
gimnasio sacando musculo en piernas, pechos y brazos para sentirse más guapos o para realizar sus trabajos o alguna actividad en concreto.
Pero yo me estoy
refiriendo a la fuerza que cada persona llevamos en nuestro interior. Esa
fuerza que te ayuda a primera hora levantarme para ir a estudiar o trabajar, la
que te empuja a salir por la puerta de tu casa para realizar tu día a día. Esa
misma fuerza de ayuda a superar tus retos, a seguir adelante ante las
adversidades.
Pero esa fuerza, muchas veces se debilita. En esos momentos
en que cuando apagas la luz de tu cuarto y ves la oscuridad, te dan ganas de
llorar. No puedes demostrar al resto de personas que eres el mismo de siempre.
No te conocen… no saben lo que realmente estas sufriendo, en el pasado y en el
presente. Porque por mas que quieras aparentar que eres el mismo de siempre, no
es verdad.
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